Colombia

Ataque de disidencias en el Meta deja tres soldados muertos y cinco heridos

Hace 1 hora

Tres soldados murieron y cinco más quedaron heridos tras un ataque atribuido a las disidencias en el Meta, en un nuevo golpe contra la fuerza pública en una zona clave de presión armada. La Fuerza de Tarea Omega señaló preliminarmente a la Estructura Ever Castro, del Bloque Jorge Suárez Briceño.

Tres soldados murieron y otros cinco resultaron heridos en un ataque atribuido por las autoridades a las disidencias de las Farc en la vereda La Unión, en el departamento del Meta, una zona donde la presencia de grupos armados ilegales sigue desafiando el control del Estado. La Fuerza de Tarea Omega señaló de manera preliminar a la Estructura Ever Castro, vinculada al Bloque Jorge Suárez Briceño, como responsable de la acción, en un nuevo episodio que vuelve a exhibir la fragilidad de la seguridad en el suroriente del país.

Según informó la propia Fuerza de Tarea Omega, el hecho ocurrió en medio de operaciones militares en esta región estratégica, donde la presión de las disidencias sobre corredores rurales y vías de movilidad ha sido constante. El balance inicial dejó tres uniformados muertos y cinco heridos, quienes fueron atendidos de inmediato tras el ataque. Aunque la información aún es preliminar, la atribución hecha por la unidad militar apunta a una estructura que ha mantenido capacidad de fuego y movilidad en el territorio, en medio de disputas por el control local, el cobro de extorsiones y la protección de economías ilegales.

El caso no es aislado. El Meta ha sido durante años uno de los departamentos más sensibles en el mapa de seguridad del país por su ubicación, su conexión con zonas de frontera interna y su valor estratégico para las organizaciones armadas que buscan dominar rutas y poblaciones rurales. Que un ataque de esta magnitud vuelva a golpear a tropas del Estado en esa área confirma que la confrontación con las disidencias sigue lejos de estar contenida. Y también deja una pregunta incómoda sobre la capacidad real de las autoridades para proteger a sus soldados y a las comunidades que viven en medio del fuego cruzado. Para la gente de a pie, el impacto no se limita a las bajas militares: cada ataque de este tipo profundiza el miedo, restringe la movilidad y prolonga la incertidumbre en zonas donde la presencia institucional suele llegar tarde o ser intermitente.

La ofensiva atribuida a la Estructura Ever Castro reabre además el debate sobre la expansión y fragmentación de las disidencias, que operan con mandos locales y lógicas territoriales cada vez más marcadas. Mientras el Gobierno insiste en estrategias de contención y diálogo en distintos frentes, en el terreno la realidad sigue mostrando una guerra irregular con alto costo humano. Lo ocurrido en La Unión no solo es una noticia de orden público: es otro recordatorio de que la disputa armada en Colombia continúa cobrando vidas y dejando territorios enteros sometidos a la ley del más fuerte.

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