Tecnología

La Mojana y la lección zenú: ingeniería comunitaria para sobrevivir al agua

Hace 1 hora
La Mojana y la lección zenú: ingeniería comunitaria para sobrevivir al agua

Imagen: El País

Un estudio arqueológico en La Mojana muestra que el pueblo zenú construyó una de las obras hidráulicas más sofisticadas de América sin jerarquías de poder centralizadas. La investigación reabre una pregunta incómoda: por qué hoy, con más tecnología, la región sigue perdiendo la batalla contra el agua.

En La Mojana, una de las regiones más golpeadas por las inundaciones y la sequía en el Caribe colombiano, un estudio arqueológico está cambiando la manera de entender el pasado y, sobre todo, el presente. La investigación sostiene que el pueblo zenú levantó una compleja red hidráulica capaz de convivir con los extremos climáticos sin depender de reyes ni caciques, sino de una organización comunitaria que convirtió el manejo del agua en un asunto colectivo y sostenible. En una zona donde hoy el agua desborda, arrasa cultivos y deja comunidades enteras en emergencia, la lección histórica es difícil de ignorar.

De acuerdo con los hallazgos divulgados por El País, esta obra milenaria no fue una hazaña aislada ni el producto de una élite que impuso su voluntad desde arriba. Fue, más bien, el resultado de un conocimiento acumulado durante generaciones, adaptado al territorio y a sus ciclos. El sistema permitió controlar inundaciones, drenar excesos y aprovechar el agua en tiempos de sequía, una combinación que hoy parece casi imposible en un corredor ambientalmente frágil como La Mojana. La clave, según el estudio, estuvo en una ingeniería pensada para convivir con la naturaleza, no para desafiarla a ciegas.

Ese contraste con la actualidad es lo que vuelve esta investigación especialmente relevante. Mientras comunidades de Sucre, Córdoba, Bolívar y Antioquia siguen esperando soluciones definitivas frente a las crecientes, el pasado zenú demuestra que el problema no es solo técnico, sino político y social: cómo se organiza una sociedad para habitar un territorio inundable sin condenar a su gente a la ruina periódica. En tiempos en que el cambio climático intensifica lluvias, sequías y desplazamientos, la experiencia prehispánica ofrece una evidencia incómoda para el Estado colombiano y para los modelos de infraestructura que han dominado durante décadas: la adaptación no empieza con más cemento, sino con una comprensión profunda del territorio.

Lo más valioso de este hallazgo no es únicamente arqueológico. Es también una advertencia. La memoria material del pueblo zenú revela que hubo formas de planificación territorial basadas en cooperación, conocimiento ambiental y sostenibilidad mucho antes de que esas palabras se volvieran de uso obligado en conferencias y planes de desarrollo. En La Mojana, esa herencia no debería quedar como una curiosidad académica: podría ser una guía para pensar soluciones menos improvisadas y más ancladas en la realidad de un territorio que, ayer como hoy, vive entre el agua y la intemperie.

Noticias relacionadas