EE.UU. desmiente a Irán y asegura el paso seguro de más de 800 barcos por Ormuz
Imagen: infobae mundo
Washington salió a desmentir que Irán haya tomado el control del estrecho de Ormuz y aseguró que mantiene protegido el tránsito comercial en la ruta marítima más sensible del planeta. El Comando Central afirma que desde mayo ha escoltado o facilitado el paso de más de 800 buques mercantes.
Estados Unidos negó que Irán controle el estrecho de Ormuz y trató de enviar un mensaje de calma a los mercados y a las navieras: la ruta sigue operando y los buques comerciales están cruzando con apoyo de sus fuerzas, según informó Infobae Mundo. El Comando Central estadounidense afirmó que desde mayo ha facilitado el tránsito de más de 800 embarcaciones mercantes por ese corredor marítimo, una vía estratégica por la que circula una parte decisiva del petróleo y el comercio global.
La aclaración de Washington no es menor. El estrecho de Ormuz, entre Omán e Irán, es uno de los puntos más delicados de la geopolítica mundial porque allí pasa buena parte del crudo que abastece a Asia, Europa y Estados Unidos. Cuando sube la tensión en esa franja del Golfo Pérsico, el impacto no se queda en los despachos diplomáticos: se siente en el precio de los combustibles, en los costos de transporte y en la volatilidad de los mercados energéticos. Por eso, la versión estadounidense busca frenar cualquier percepción de que Teherán haya impuesto una especie de bloqueo de facto sobre la ruta.
Más allá del comunicado militar, lo que está en juego es la disputa por el control real de la seguridad marítima en una de las arterias económicas más importantes del planeta. Irán ha usado históricamente amenazas y maniobras de presión en el estrecho como herramienta política, pero Estados Unidos intenta mostrar que conserva capacidad operativa para mantener abierto el paso. En la práctica, eso significa patrullaje, vigilancia y coordinación con barcos comerciales en una zona donde cualquier incidente puede escalar rápido y alterar cadenas de suministro que ya vienen golpeadas por guerras, sanciones y tensiones regionales.
La afirmación del Comando Central también funciona como advertencia hacia sus aliados y hacia el propio mercado: no hay que interpretar cada movimiento iraní como una captura efectiva del estrecho, pero tampoco subestimar el riesgo. Para los consumidores en Estados Unidos y para economías dependientes de la energía importada en Colombia y América Latina, la estabilidad de Ormuz sigue siendo una variable decisiva. Si esa ruta se cierra o se encarece por amenaza militar, la factura termina llegando mucho más lejos que al Golfo Pérsico.



