Colombia

Sigue la búsqueda de Valentina en Cali, madre del bebé rescatado tras el colapso

Hace 1 hora

Entre los escombros del edificio Torres de Limonar, en Cali, sigue la angustia por Valentina, de 39 años, madre de Salomón, el bebé de dos meses rescatado con vida tras el terremoto. Su tío también continúa desaparecido y la familia pide ayuda urgente.

La tragedia del edificio Torres de Limonar, en Cali, dejó una escena que resume el drama humano que suelen ocultar los balances de una emergencia: mientras Salomón, un bebé de apenas dos meses, fue rescatado con vida entre los escombros, su madre, Valentina, de 39 años, sigue sin ser encontrada. La familia también reporta la desaparición del tío del menor, en medio de una búsqueda que no da tregua y que mantiene encendida la esperanza, pero también el miedo, de quienes esperan noticias bajo toneladas de concreto.

De acuerdo con lo informado por El Tiempo (Colombia), Valentina permanece bajo la estructura colapsada del edificio, donde las labores de rescate continúan entre la incertidumbre y el desgaste de las horas. El caso del bebé se convirtió en uno de los símbolos más conmovedores de la emergencia, no solo por su edad, sino porque evidencia el contraste brutal entre la vida que logró salir a salvo y los familiares que aún no aparecen. En estos episodios, cada minuto cuenta: la localización de personas con vida depende de la rapidez, la coordinación y la capacidad técnica de los equipos de rescate, pero también de las condiciones reales que deja un colapso de este tipo.

Este caso importa porque pone el foco en algo que suele repetirse tras los desastres naturales o estructurales en Colombia: la fragilidad de las edificaciones, la vulnerabilidad de las familias y la respuesta institucional frente a una emergencia que exige precisión y humanidad al mismo tiempo. Cali, como otras ciudades del país, carga con el reto de revisar su infraestructura y fortalecer los protocolos de prevención, porque detrás de cada edificio que cae hay historias que no caben en una estadística. Cuando una madre sigue desaparecida y un bebé ya fue rescatado, la noticia deja de ser solo un reporte de desastre y se convierte en una búsqueda desesperada por cerrar una herida que aún está abierta.

La familia de Valentina y del menor insiste en pedir apoyo para mantener viva la operación de búsqueda. Y aunque el rescate del bebé ofrece una mínima luz en medio de la devastación, el caso recuerda que en Colombia la gestión del riesgo no puede seguir siendo un asunto reactivo. Lo que hoy ocurre en Torres de Limonar debería abrir preguntas incómodas sobre la vigilancia de las construcciones, la capacidad de respuesta ante emergencias y la protección real de quienes quedan atrapados cuando la ciudad se derrumba.

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