Colombia volvió a dejar dudas: Paraguay le ganó en New Jersey

Imagen: www.colombia.com/deportes
Colombia volvió a tropezar y encendió alertas en su segundo amistoso de la fecha FIFA, esta vez frente a Paraguay en New Jersey. El equipo de Néstor Lorenzo dejó más dudas que respuestas en un partido que vuelve a poner bajo examen su funcionamiento.
La Selección Colombia no logra enderezar el rumbo en esta fecha FIFA y su caída frente a Paraguay en New Jersey deja una señal incómoda: el equipo sigue sin encontrar la versión sólida y convincente que se le exige a esta altura del proceso. Más allá del resultado, lo preocupante para Néstor Lorenzo es que la Tricolor volvió a mostrar grietas en funcionamiento, intensidad y precisión en un examen que debía servir para afinar piezas, no para abrir nuevas dudas.
De acuerdo con lo informado por www.colombia.com/deportes, esta fue la segunda presentación de Colombia dentro de la jornada de amistosos, y el balance vuelve a ser negativo. El equipo no consiguió imponerse ni controlar el trámite con autoridad, algo que en la práctica termina pesando más que un marcador aislado. En partidos de preparación, especialmente frente a rivales sudamericanos con oficio como Paraguay, la expectativa no es solo competir, sino consolidar una idea, probar variantes y sostener una identidad. Esta vez, Colombia estuvo lejos de lograrlo.
El tropiezo tiene implicaciones que van más allá de una derrota de fogueo. Para el cuerpo técnico, cada amistoso debería servir para ajustar automatismos, evaluar rendimientos individuales y definir quiénes realmente están listos para sostener el nivel competitivo en escenarios más exigentes. Pero cuando el equipo transmite tantas dudas, el ensayo deja de ser un trámite y se convierte en una alerta. Colombia viene cargando un debate recurrente: su fútbol puede tener momentos de buen manejo, pero le cuesta sostener ritmo, presión y contundencia durante los 90 minutos. Ese patrón, si no se corrige, termina costando caro frente a selecciones que sí castigan los errores.
En el contexto actual, la preocupación no es únicamente deportiva sino también estratégica. Lorenzo necesita que estos partidos sirvan para blindar una base confiable de cara a los retos grandes, porque en el fútbol de selecciones el tiempo de trabajo siempre es corto y cada presentación influye en la percepción pública y en la confianza interna. El amistoso en New Jersey, lejos de dejar certezas, deja una conclusión incómoda: Colombia sigue buscando una versión estable de sí misma, y mientras eso no ocurra, cualquier rival medianamente ordenado puede hacerle pasar una mala noche. Para una afición que esperaba señales de progreso, el resultado abre más preguntas que respuestas.


