Identifican 41 gestos que usan los elefantes africanos para comunicarse

Imagen: infobae mundo
Un estudio publicado en Animal Cognition identificó 41 gestos distintos que usan los elefantes africanos para comunicarse y coordinar conductas. La investigación muestra que estos animales no solo reaccionan, sino que parecen dirigir mensajes con intención clara.
Los elefantes africanos cuentan con un repertorio de 41 gestos para comunicarse entre sí, según un estudio publicado en la revista Animal Cognition que aporta nuevas pistas sobre la complejidad social de esta especie. La investigación documentó que estos mamíferos combinan movimientos de trompa, orejas y miradas para pedir espacio, detener acciones de otros individuos o dirigir conductas concretas, en una forma de comunicación más elaborada de lo que la ciencia había descrito hasta ahora.
El hallazgo fue desarrollado por especialistas vinculados a centros académicos de Viena, Portsmouth y St Andrews, que observaron que los elefantes no usan estas señales de manera aleatoria. Por el contrario, las repiten en contextos específicos y con objetivos reconocibles, lo que sugiere un nivel de intención que sorprendió a los investigadores. En términos prácticos, no se trata solo de movimientos sociales o respuestas instintivas, sino de mensajes dirigidos a un interlocutor con una finalidad definida.
La relevancia del estudio va más allá de la curiosidad biológica. Entender cómo se comunican los elefantes ayuda a explicar su vida en grupo, su capacidad de cooperación y su estructura social, una de las más complejas del reino animal. También ofrece herramientas para mejorar su manejo en cautiverio y fortalecer estrategias de conservación en un momento en que las presiones sobre sus hábitats siguen siendo una amenaza. Si una especie depende tanto de señales sofisticadas para coordinarse, cualquier alteración de su entorno impacta no solo su supervivencia física, sino su propia organización social.
Este tipo de hallazgos también obliga a revisar la vieja idea de que la comunicación animal se limita a respuestas básicas. En el caso de los elefantes africanos, la evidencia apunta a un sistema más refinado, con matices comparables a una conversación gestual. Eso cambia la forma en que la ciencia mira a estos animales: no solo como gigantes vulnerables, sino como seres sociales con capacidades comunicativas que siguen revelando cuánto queda por aprender sobre la inteligencia en la naturaleza.



